Historia del Arte
Carlos Catuogno
noviembre 1995
176 páginas
42 pesos

ISBN: 987-99867-3-3

Sobre el cuento –género tradicional– pese ahora una conjetura caprichosa. Notoriamente la novela se ofrece como instrumento del énfasis consagratorio. El cuento, en la literatura argentina, ha sufrido acaso los excesos de la multiplicación, el confinamiento de los premios literarios y las revistas especializadas; pero aún más que estas comprobaciones del negocio literario quizá cuenten las sombras. Historia del arte, de Carlos Catuogno, indaga en lo propio de la economía y la tradición del género, el cuento como unidad de tensión, el ritmo del asombro, la obsesión por el régimen extraordinario del tiempo, la risa, el golpe precioso, incómodo y maquinal de lo inesperado sobre la apariencia plácida de los acontecimientos.
Hay en Historia del arte una particular mirada sobre la historia, una organización del tiempo que hace posible una confrontación y convergencia de las pandillas hardcore de los salones videogames ("Lethal music") con la voz del mayordomo del secretario de Rosas, Pedro De Angelis, al borde del delirio, en una impresionante versión de una máquina aérea de guerra (en "Ultima traición de Leonardo da Vinci"), la degradación de una sala de exhibición de cine convertida en un escenario de una desopilante batalla en torno a la palabra del Mesías (en "Dios en Matinée").
El relato que da título al libro narra el exasperante encuentro entre la pintura del museo, la de carteles publicitarios de altura, el amor y la muerte; el arte es una frágil excusa que al narrador le permite, por ejemplo, decir de la ciudad: "Las calles eran nervaduras de luz (...) Había cápsulas, testigos del siglo muerto y rieles o pistas elevadas para transportar a mucha gente que pasaba a la altura del remate en aguja de los palacios porteños y los podía hasta tocar como piezas de museo de una ciudad muerta que insistía dentro de otra. Ruinas de la actualidad."