La suma del olvido
Eduardo Rubinschik
julio 2009
152 páginas
42 pesos

ISBN:
978-987-1598-00-7

Reseñas
Apariciones milagrosas de la liebre
Una suma que no da cero
La suma del olvido
Dostoievsky en las pampas
Ecos de una gran literatura
La suma del olvido
Los placeres y los libros: San Petersburgo revisitado
Un escritor ruso en pleno Caballito
La suma del olvido, el despojamiento en clave rusa
La risa a favor del olvido

 

“Abrí la puerta y hundí mis botas en la nieve hasta  casi las rodillas. Miré hacia atrás, y contra lo que cabía esperar, ya nada  había a la vista de las siluetas de San Petersburgo: ni cúpulas ni ningún otro  indicio de que no lejos de allí el hormiguero enrarecido pudiera seguir  tramando y funcionando. Tal vez por eso, para confirmarme que alguna vez pude  haber venido de allí, es que hice al cochero regresar.”

En Lisböe (2004), Rubinschik cerraba en un hospital de San Petersburgo el círculo de un viaje absurdo, distorsionado en tiempo y espacio. La suma del olvido retoma el mundo ruso, ahora puntuado con toda precisión en el siglo XIX: las relaciones equívocas entre señores y criados, las tensiones entre el orden rural y la ciudad, el hambre, la prostitución, el juego, las formas del estado, el teatro de la herencia, toda la emblemática existencial y dramática de la tierra rusa. Pero La suma del olvido no es meramente un recuento acabado de los grandes temas y representaciones históricas de esa época de Rusia, es mucho más su ritmo, su lenguaje, su materia literaria, Gogol y Dostoievski reescritos en Buenos Aires, apropiados para un efecto que se trama con el espíritu y las formas eslavas del mismo modo en que Kafka recurre a ellos para darnos su discreta épica de máquinas, repeticiones y callejones sin salida. No hay en la narrativa argentina contemporánea un caso de excepcionalidad como el de Eduardo  Rubinschik: su paciente meditación sobre las consecuencias del deber y la deuda, el pasado que se consuma irreparable, el acontecimiento presente que no engendra ninguna proyección, que vive de su sombra reiterativa e irónica.